Como parte de la conmemoración de ayer, se homenajeó la etapa de la transición con la entrega del Toisón de Oro a la reina Sofia y a tres políticos que fueron claves en ese proceso: Felipe González, Miquel Roca y Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón. Estos dos últimos, padres de la Constitución, representan el símbolo de una época que es la antítesis de la actual. El mismo día en el que PSOE y PP volvían a enzarzarse en una nueva polémica, ahora por la condena al fiscal general del Estado, uno no podía dejar de pensar si con la actual clase política se habría podido pactar la Carta Magna o haber impulsado el proceso democrático tras la dictadura.
El propio Felipe VI no ha podido evitar hacer un paralelismo entre el momento actual y aquel pasado. “Mirar hacia ese periodo puede servirnos, no para idealizarlo, sino para recordar su método: la palabra frente al grito, el respeto frente al desprecio, la búsqueda del acuerdo frente a la imposición”, señaló.
Pocos minutos después de este acto, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, culpaba a Pedro Sánchez por el “atropello” del fiscal general del Estado contra su
pareja y lo resumía todo como “un paso más
hacia el guerracivilismo”. Evidentemente, ese llamado espíritu de la transición se ha esfumado con los años.







